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    El petróleo se desploma un 5,5% tras la tregua entre Estados Unidos e Irán

    El Brent cae hasta los 91 dólares después de una pausa en los ataques durante el fin de semana. Es la otra cara de la misma moneda que hace unos días amenazaba con reavivar la inflación.

    Por Redacción
    ·3 min de lectura
    Buque petrolero navegando
    Foto: ITookSomePhotos · CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

    Los mercados europeos abrieron este lunes 27 de julio con una sensación poco habitual en las últimas semanas: alivio. El detonante fue una pausa en los ataques entre Estados Unidos e Irán durante el fin de semana, y la reacción fue inmediata en el mercado que más rápido reacciona a la geopolítica. El petróleo Brent se desplomó más de un 5,5%, hasta los 91,38 dólares por barril.

    De dónde veníamos

    Hace apenas unos días contábamos lo contrario: el Brent rondaba los 96 dólares tras un mes de subidas por el conflicto en el Golfo Pérsico, y la preocupación era que un petróleo caro reavivara la inflación justo cuando empezaba a ceder.

    Esa amenaza no ha desaparecido, pero se ha aflojado. Y el episodio deja una lección sobre cómo funciona este mercado: el precio del petróleo no lo mueve tanto lo que pasa como lo que se teme que pase. Nadie dejó de producir ni de consumir crudo durante el fin de semana. Lo único que cambió fue la percepción del riesgo, y con eso bastó para borrar cinco dólares por barril.

    Por qué importa más allá del surtidor

    El petróleo es el insumo que se cuela en el precio de casi todo, porque casi todo se transporta. Cuando sube, encarece el flete, la comida, los plásticos y la electricidad en los países que queman gas o diésel para generarla. Por eso los bancos centrales lo vigilan: es uno de los pocos precios capaces de descarrilar por sí solo una estrategia antiinflación.

    Una caída del 5,5% en una sesión, si se sostiene, quita presión justo en el peor momento posible del calendario: a dos días de la decisión de la Reserva Federal.

    El vínculo con el miércoles

    La Fed anuncia su decisión de tasas el 29 de julio. Un petróleo más barato le da algo de aire a Kevin Warsh: significa una fuente menos de presión sobre los precios, y por tanto un argumento menos para endurecer la política monetaria.

    No es determinante —una sola sesión no cambia una tendencia— pero cambia el tono con el que el mercado llega a la reunión. Lo desarrollamos en nuestra previa de la decisión.

    Lo que todavía no sabemos

    Una tregua no es un acuerdo de paz. Si los ataques se reanudan, el mismo mecanismo que hoy tiró el precio hacia abajo lo devolverá hacia arriba con la misma velocidad. Los mercados de materias primas viven de expectativas, y las expectativas cambian de un titular a otro.

    Por eso conviene resistirse a leer esta caída como el fin del problema. Es, de momento, una pausa en la incertidumbre: útil, bienvenida y reversible.

    Información general, no asesoría de inversión. Las materias primas son activos muy volátiles.

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    Fuentes y verificación